La administración de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo ha delineado el “Segundo Piso de la Cuarta Transformación” bajo los principios del humanismo mexicano, según el cual, prioriza el bienestar social y la soberanía naciona¹ En este contexto, surge lo que conocemos como el Plan México, el cual fue presentado por la presidenta el 13 de enero del año 2025; una estrategia de desarrollo económico equitativo y sustentable que busca consolidar al país como la décima economía del mundo para el año 2030. La industria minera, siendo uno de los pilares de la economía nacional con una aportación de casi el 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, se encuentra en el epicentro de esta reconfiguración.
Para las empresas mineras, adoptar estos nuevos pilares no es solo una cuestión de cumplimiento legal, sino una decisión estratégica de negocio. Al alinearse con estás políticas, las empresas aseguran su licencia social para operar, acceden a incentivos fiscales y se integran en cadenas de valor de alta tecnología, garantizando su viabilidad en un entorno geopolítico que demandas minerales críticos y procesos responsables.
Al respecto, nuestro socios Joel Gonzales y Francisco Javier Andujo, y nuestro asociado Marco Antonio Perea escriben una tribuna en el diario iberoamericano Líder Legal.


